RESTAURACIÓN DE LA LOCOMOTORA SCHÖEMA 1713 (1955)

21.09.20. Han quedado concluidos los trabajos para la restauración operativa de la locomotora Schöema, construida en 1955 con número de fábrica 1713, en el marco de la relación mantenida con la importante empresa del sector químico ERCROS. Para el logro de tan señalado objetivo, resultó imprescindible el desmontaje y recomposición de todos sus elementos constitutivos.

La primera parte de los trabajos ejecutados se centró en el completo saneamiento de la plancha de la locomotora, la cual, como es lógico, presentaba diversos daños y corrosiones producidos a lo largo de los años. Así, toda la carrocería fue objeto de una actuación integral en este sentido, para ser, a continuación, debidamente imprimada.

Mientras tenía lugar los trabajos de saneamiento e imprimación de plancha en la carrocería de la locomotora, sus diferentes elementos iban siendo también objeto de diversas recomposiciones y repintados, al objeto de que recuperaran tanto su correcta funcionalidad como su buen aspecto.

Por otra parte, mientras todo ello tenía lugar, la empresa de rectificaciones a quienes se había confiado la reparación del motor Deutz con el que va dotada la locomotora, finalizaba sus trabajos y hacía entrega del mismo, una vez reparado y efectuadas las correspondientes pruebas en presencia de nuestros delegados.

Tuvo lugar a continuación la tarea de colocar de nuevo en su posición el citado motor, recién reparado. Tarea que entraña siempre una cierta dificultad. Ésta, sin embargo, se desarrollo conforme a lo previsto y con una total exactitud. Tuvieron lugar a continuación los necesarios ajustes con el resto de elementos a los que el motor va asociado.

Ya dotada de su correspondiente motor y ajustado éste al resto de mecanismos, la locomotora fue objeto de nuevas actuaciones. Tanto de perfeccionamiento en materia estética como de recolocación de diversos elementos retirados para su recomposición. Una de las de mayor importancia fue la que afectó al depósito de combustible, dado que se encontraba deteriorado y totalmente inútil.

Entretanto, la recomposición del resto de elementos retirados inicialmente siguió también su curso, quedando progresivamente terminados los trabajos a este respecto. Así, focos, soportes, pedales, manubrios, marcos, volantes, palancas, puertas y otros elementos fueron quedando terminados. También tuvo que reponerse la totalidad del maderamen del piso, así como el pupitre original. A tal efecto, se construyó un nuevo panel de control, al que se dotó de los correspondientes elementos.

Tras unos primeros ensayos en marcha, tuvieron lugar diversas actuaciones en el interior de la cabina de conducción, donde tuvo que reponerse la totalidad del maderamen del piso, por hallarse éste totalmente inservible. Por otra parte, el pupitre original tuvo que ser también sustituido por no ser recuperable. A tal efecto, se construyó un nuevo panel de control, al que se dotó de los correspondientes elementos.

Comprobado el buen funcionamiento final de la locomotora, fue aprobado definitivamente el esquema exterior que ésta debía lucir, tras los que se daba a ésta su aspecto final. Éste incorporaba los colores propios de ERCROS, gracias a cuyos decididos criterios en materia de Responsabilidad Social Corporativa, este significativo vehículo de nuestro patrimonio industrial ha podido quedar a disposición del conjunto de la sociedad española.